sábado, agosto 30, 2003

Para empezar...

Podría vaciar la soledad de mis vísceras en este espacio, sintiendo las teclas firmes bajo mis dedos, observando el repentino milagro de la letra en la pantalla, pero...el problema aquí es cuando las tripas, de tanto revolverlas, llegan a un estado de vacío perpetuo y por más que quieras no puedes exprimirles otra cosa que el jamás.

Podría escribirte aquí todas las cartas que no te he escrito, increparte el engaño, maldecirte el olvido...todo con el consuelo de saber que nadie te conoce, ni sabe quién es esta loca que se va cayendo a pedacitos, cada vez que respira el aire que una noche miraste.

Podría hacer todo eso y todavía más (ya sabes; el sentirme enamorada me vuelve poderosa), sin embargo....(creo que abuso demasiado del paciente punto suspensivo...jajaja, aunque es bastante emocionante) haré eso y nada, porque lo bueno es que estoy sola -como siempre desde que mi siempre fue tu jamás- , y recupero mi vida porque se me da la gana, me hago promesas, pateo las puertas, lloro en silencio, te ofrezco amistad y sorbiéndome los mocos, chapaleando en el llanto, tiro mis tripas vacías en el teclado y decido escribir.