lunes, octubre 17, 2005

Búsqueda

Soñé con Víctor Manuel.
En realidad eso no es ninguna novedad; me pasa con frecuencia. En esos sueños, siempre me veo a mí misma siguiéndolo. Persiguiéndolo. Recabando pistas que me dejen saber un poco más de él. Hurgando a escondidas en los muebles de su cuarto. En el cuarto que habita en mis sueños, y que seguramente no se parece ni tantito al verdadero.
Yo tenía doce años cuando fuímos novios. Íbamos en sexto de primaria y nos gustábamos desde hacía tiempo. Ambos éramos muy tímidos, lo cual dificultaba la relación. Pero siempre hay celestinas...
Recuerdo que me compraba el refresco en el recreo. En bolsa de plástico con popote integrado. Nos dimos sólo un beso y fue en la mejilla. El discreto ósculo fue producto de una apuesta, creo. Eran los tiempos del mundial y México jugaba contra Bulgaria, si la memoria no me falla. No sé cómo esuvo el asunto, pero el trato incluía cachetada. Y vaya que se la di. Todavía recuerdo que se puso rojo y estuvo a punto de llorar. Se aguantó. Y me sentí miserable por haberlo hecho sufrir. Se sobó el cachete varias horas.
Fuímos novios poco tiempo. Quince días quizá. Después se acabó la primaria y el día de la excursión de fin de cursos me senté con otro en el camión. Todavía no entiendo por qué lo hice. Eso rompió de plano toda nuestra relación, e inauguró mi vida sentimental. A partir de ese momento y durante once años, siempre he desechado al Hombre Correcto por irme a sentar con el Hombre Equivocado. No se qué tengo en la cabeza.
Dejé de verlo a pesar de vivir en el mismo pueblo. La última vez que lo encontré en la calle, yo iba cuidando a un primo hiperquinésico. Quise meterme en la primera alcantarilla para evitar que me viera. Yo estaba (en realidad estoy desde hace mucho tiempo) hecha una vaca. Iba toda fodonga y con un rictus de histeria. En cambio él había crecido y adelgazado. Iba con su novia; una muchacha esbelta de facciones finísimas.
Nunca he logrado desenmarañar la serie de estupideces que cometí para perderlo. Lo que sí sé es que fue mi culpa. Sé que lo hice sufrir. Sé que no lo merecía.
Durante los once años en que no lo he visto, cada quién ha fraguado su destino. El mío es patético, pero no imagino cómo puede ser el suyo.
Y este sueño me dejó pensando que quiero encontrarlo. Que quiero verlo. Quiero tenerlo enfrente para darle un beso en la mejilla (sin cachetada, claro) y decirle que siempre lo he recordado como lo mejor de ese tiempo. Quiero contarle qué es lo que me ha pasado desde entonces y escuchar su voz contándome lo que ha sido de él. Quiero decirle que siempre anhelé un futuro con él; que después de la primaria siguiéramos siendo novios en la secundaria, preparatoria y lo demás. Que descubriéramos juntos esa maravilla creada por las hormonas adolescentes. Y sí; que nos casáramos y todas esas cosas. Quiero decirle que yo quería eso y lo mandé al carajo no sé por qué. Quiero decirle que todavía conservo a Andovita (¿o Andobita?), un troll moreno de cabellera verde y al osito de peluche que me regaló. Los tengo en mi cuarto y en ocasiones todavía los abrazo en la noche.
A lo mejor resulta que en realidad él no me quería y que tampoco lo hice sufrir. A lo mejor ya ni se acuerda de mí. En absoluto. Pero quiero que sepa todo esto.
Lo último que supe de él fue que estudiaba en Querétaro. Es de mediana estatura, delgado y blanco. Tiene ojos café y cabello castaño. Huele a bebé y tenía una sonrisa lindísima. No recuerdo los apellidos, tengo una seria confusión al respecto: Pérez Hernández o Pérez Becerril o quizá ninguno. Lo seguro es que se llama Víctor Manuel y que sin un día yo tengo un hijo le pondré su nombre. Si lo conocen, díganle por favor que lo ando buscando.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Querida, querida Laura
espero que lo encuentres
solo quería decirte que no puedo terminar "la piel del cielo" porque no quiero que te vayas...
TACLFDMS,
yo

5:11 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Yo he soñado muchas veces con Victor Manuel Mendiola, me pelará algún día?, alguien le dirá de mi existencia? y que me encanta todo lo que hace? que lo amo como poeta y hombre y que me parece súper sexi?

12:07 a.m.  

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