martes, mayo 31, 2005

Lo que ha pasado

Pasa que la vida cotidiana afecta irremediablemente la vida del escritor (o del intento de). No he posteado últimamente, y no ha sido por falta de interés sino porque mi atención se ha concentrado en parir una novela. El proceso es complicado y casi diría que doloroso, pero una vez iniciado no es posible parar. En esas ando, y también con la novedad de que ya soy licenciada, aunque aún no me la creo.
De todas maneras, sigo escribiendo en mi cabeza. Cuando salgo a la calle y me hago preguntas acerca de la gente que veo, la forma en que caminan o los bultos que cargan, y me imagino entonces una historia distinta para cada uno. También así se escribe.