jueves, septiembre 04, 2003

Acuática Evasión

Tienes un deseo inmenso de salir corriendo. Tirar las cosas en cualquier lugar, sin preocuparte por tu libreta de matemáticas y mucho menos por tu agenda, tirana de papel. Sencillamente quieres correr, estás harta.
Deseas perseguirte tú misma, en vez de permitir que otros lo hagan. Quieres soltarte el cabello y dejar que vuele contigo y se enrede muy a su gusto. Vas a quitarte los zapatos y aventar los calcetines para sentir el piso rugoso, las piedras y el pasto que te hace cosquillas. Tienes ganas de correr y quitarte la blusa y el pantalón, los calzones de algodón y el bra que nunca fue "wonder". Quieres correr con los pechos bamboleándose al aire, descaradamente. Y después reir. Parar de repente y dar vueltas hasta el mareo. Correr otra vez, sin dirección, sin rumbo, sin preocupación. Tirarte donde sea, una vez que estés muy cansada y que entonces, comience a llover. Quieres que llueva mientras tú bailas desnuda, chapoteando en los charcos de cinco minutos. Luego vas a llorar. Llorar y mezclar las dos aguas. Volver a correr, a bailar, a caer, a llover, a dormir, a llover, a soñar, a vivir.... Agua...