viernes, septiembre 05, 2003

Irremediablemente

Todos tus sueños, irremediablemente, devienen en insomnios poblados de recuerdos,

Todas tus lunas, desesperadamente, se deshacen en rehacer el pasado compartido, y entonces,
te hundes en el abismo de sus ojos de tres horas.
caminas de nuevo, por los parajes que sus manos horadaron en tus senos,
saboreas ese beso con sabor a guayaba,
repites el delicioso pecado de tenerlo dentro...
le diriges la misma mirada tierna, ahora que está exhausto, dormido sobre tí,
revives sus dedos largos rascando tu pubis, en la pausa de ese amor de sombras, que una vez hicieron.

Cuando te has cansado de repasar tus fantasmas, intentas espantar el insomnio, pero desoladamente:
lo buscas a tientas y a oscuras en el espacio que dejó sin vida,
cuentas nueve mil borregos sòlo para darte cuenta que todos tienen su nombre.

Al final, aunque llega el sueño, despiertas de repente, ensopada en lágrimas porque lo acabas de ver en un barco sin color: lo viste tranquilo y repitiendo tu nombre.

Esto no es locura, son masoquismo y rabia sorda.

Toda tu vida, definitivamente, se te va en arrancar y matar otro pedacito de anhelo.